Mis primeras alitas de pollo con mi recién compañera cosori 5.5.
Con sal y limón. Y un chorrín de aceite, ¡claro!
Han quedado bien frititas y riquísimas.
He de decir que sí, con la aplicación instalada «Vesync», el móvil avisa cuando el trabajo ha terminado y al tener WiFi, las he hecho sentada desde el sofá… ¡¡una gozada!!
Para empezar con la receta de tortilla de chocolate, primero añadiremos en un plato 2 huevos y los batimos bien. Una vez bien batidos los huevos, incorporamos el cacao en polvo y el azúcar, mezclamos bien.
Hay que tener en cuenta que cuesta un poco el cacao que se disuelva, por ello, con un batidor se mezcla mejor. La cantidad de azúcar también será al gusto.
Hoy vamos a ver mitos y verdades acerca de este increíble invento, que lleva con nosotros desde los años 50: el microondas. Veamos…
1. Las ondas hacen que la comida que se cocina sea peligrosa: Falso
Que la comida cocinada o calentada en un horno microondas sea peligrosa es absolutamente falso.
Las microondas son ondas electromagnéticas de alta frecuencia, similares a las de un móvil, televisión por cable o una radio, que actúan sobre determinadas moléculas (las polares) del agua, las grasas y los azúcares sin alterarlos. En ningún caso modifica la composición química de los alimentos, más allá de los cambios normales que se producen en cualquier método de cocción.
2. El uso continuado del aparato te enferma. Falso
Hubo un tiempo en que el horno microondas era tan desconocido que hasta se pensaba que podía envenenar, dejar impotente o ciego a quien lo usara. Hoy en día nadie cree eso, pero sí que continua presente la idea de que ponernos delante de ellos cuando están funcionando puede provocarnos cáncer. Claudi Mans i Teixidó, profesor del departamento de ingeniería química de la Universitat de Barcelona, explica que las ondas del aparato no emiten radiaciones ionizantes, o sea, que no provocan mutaciones en los seres vivos, no afectan al ADN, ni incrementan el riesgo de desarrollar tumores.
En el 2005 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento donde se indicaba que, si se utiliza siguiendo las instrucciones del fabricante, el microondas es seguro y conveniente para calentar y preparar alimentos para el consumo.
3. El microondas te puede quemar. Cierto
A diferencia del móvil o del radar, en el horno microondas, las ondas están concentradas en un espacio cerrado. “El riesgo que corremos es que salgan al exterior porque nos podrían provocar lo mismo que a los alimentos, calentar nuestros tejidos y quemarnos”, indica Laia Badal, y advierte de la importancia de que el aparato esté en perfectas condiciones. Hemos de revisar que la puerta cierre bien y que no tenga ninguna fractura, por ejemplo, provocada por un cuchillo que se nos ha caído encima del horno. “Los microondas tienen sistemas de seguridad para evitar que las ondas atraviesen las paredes metálicas del aparato”, cuenta la científica. Las paredes tienen una malla metálica con agujeros de 1,5 mm y la longitud de onda de la microonda es de 12 cm, o sea que no puede atravesarla.
También podemos quemarnos la mano usando el microondas de otra manera: si retiramos un recipiente que está muy caliente.
Muchas madres tienen la creencia de producir poca leche para su bebé y tiran de remedios caseros para aumentar su producción sin obtener resultados. Sigue estos consejos para producir la leche necesaria desde el primer día.
¿Por qué puede disminuir la producción de leche?
El porcentaje de madres que no puede amamantar a sus hijos por una baja producción de leche real es bajísimo (tan solo de un 5 %). Aunque podemos oír a más de un 5 % de mujeres que refieren no producir la suficiente leche para su bebé.
Principalmente, existen tres causas por las que puede disminuir la producción:
Horario y tiempos en las tomas: para que haya una buena producción de leche, debe haber un constante estímulo en el pecho. Si ponemos horarios y tiempos, el pecho no va a recibir el estímulo que debería, por lo que difícilmente producirá la leche que necesita el bebé.
Mal agarre o mala postura: si el agarre o la postura no es la correcta, puede que no haya una buena transferencia de leche. En este caso, el bebé no recibirá la suficiente cantidad que debería recibir en las tomas y no se estará haciendo un adecuado vaciamiento de la mama, por lo que puede disminuir la producción de leche.
Por lo tanto, sí es necesario que se den unas condiciones en la lactancia materna para poder producir justamente la leche que necesita tu bebé.
Las sustancias que contienen los ambientadores sintéticos pueden ser bastante peligrosas de inhalar, especialmente a largo plazo. Entonces es mucho mejor pensar en un enfoque natural.
Probablemente hayas oído hablar de los aceites esenciales antes. Pero ¿sabías que puedes hacer muy fácilmente un ambientador orgánico con ellos? Es super fácil…
Lo primero que vamos a hacer es preparar un frasco de piedra. Uno que sea resistente, pero que también se vea bonito en tu hogar. Después de todo, también debe combinar con su interior. Asegúrate de que el frasco de piedra tenga tapa o usa una botella con una boca grande.
Son varias las formas de hacer nuestro ambientador casero. Por ejemplo, podemos hervir agua con limón, jengibre y romero, o canela con piel de naranja en una cacerola para obtener un aroma maravilloso. O mezcla bicarbonato de sodio con aceites esenciales y haz agujeros en una tapa de papel para tener un ambientador automático. ¡Huele genial, es fácil y rápido de hacer!
A esta Navidad le queda un último asalto: ¡El día de Reyes! Y si tu perrito ha sido bueno este año (que estamos completamente seguros de que ha sido muuuuuyyyyy bueno)… ¿por qué no obsequiarle con un rico roscón de reyes apto para él?
Si no eres muy cocinillas puedes comprarlo hecho pero… sinceramente… aún no hay muchos establecimientos donde lo vendan. Así pues, aquí tienes la receta paso a paso.
INGREDIENTES
100 ml. de leche sin lactosa.
100 gramos de harina de trigo integral.
100 gramos más de harina para amasar.
2 cucharadas de aceite de oliva.
1 huevo para la masa y otro (opcional) para pintar el roscón.
1 manzana (importante quitar el corazón y las pepitas).
100 gramos de calabaza.
1 ramita de canela.
Ralladura de naranja o mandarina
Como seguramente sabes, los lácteos no son buenos para los perros, por lo que usaremos leche sin lactosa en la receta. Por otro lado, es importante que a la manzana le quitemos el corazón y las semillas.
Ponemos a calentar el agua en una olla y cuando empiece a hervir la apartamos del fuego.
Agregamos a la olla todos los ingredientes y movemos hasta que el azúcar se diluya. Es importante cortar la cáscara de limón delgada evitando las partes blancas para que no amargue el licor.
Echamos la mezcla en un recipiente de cristal que podamos tapar y lo dejamos reposar en un lugar alejado de la luz.