Posts Tagged ‘laxante’

El kiwi

Posted by: Anita Dinamita

diciembre 28th, 2012 >> Frutas

El kiwi es un tesoro de vitaminas y minerales. Esta fruta contiene dos veces más vitamina C que la naranja, al mismo tiempo que es rica en beta-caroteno y rica en potasio, un mineral vital para nuestro organismo, cuya deficiencia puede producir problemas de tensión arterial, depresión, cansancio y desórdenes digestivos.

El contenido de fibra de esta fruta la convierten en un excelente laxante.

Entre sus imnumerables propiedades caben destacar :

Es la fruta más rica en vitamina C y vitamina E
Ayuda a retardar el envejecimiento
Previene el cáncer
Previene las alergias

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El centeno

Posted by: Anita Dinamita

junio 7th, 2011 >> .SABIAS QUE..., .SALUD Y BIENESTAR., Cereales

El centeno es un cultivo que sostuvo a culturas como celtas y eslavos, por su cualidad nutritiva y su rusticidad agrícola.Es de ciclo rápido y se adapta muy bien a climas fríos y húmedos. Su principal virtud es favorecer al sistema circulatorio, a los intestinos, al hígado y a los diabéticos.

Los seres humanos empezaron a cultivar el centeno bastante tarde, quizá hace sólo 2000 o 3000 años. Es un cereal típico de montañas, resistente a las inclemencias invernales, y muy vigoroso. Todavía se cultiva mucho en el norte de Europa y en Asia. Hay numerosas variedades, todas ellas de gran resistencia al frío; las más cultivadas, llamadas de invierno, están adaptadas para la siembra en otoño; otras se siembran en primavera.

CARACTERÍSTICAS NUTRICIONALES

El centeno contiene menos gluten (proteína) que el trigo, por lo cual responde peor a la acción de la levadura y la masa no retiene tanto gas al fermentar. El pan de centeno (pan negro o pumpernickel, muy consumido en Alemania) es más compacto, menos esponjoso y más oscuro que el pan de trigo. Las célebres wasabröd suecas (crackers) son hechas con centeno y resultan tan exquisitas como las tostadas que se hacen con fetas de pan de centeno.

Nutricionalmente el centeno es bastante proteico (14,8%) aunque su pobreza de gluten sugiera lo contrario. Precisamente esta carencia de gluten es su punto de fuerza; si bien es menos ligante y esponjoso que el trigo, el centeno provoca menos formación de moco y menos reacciones alérgicas. Posee buena dosis de lisina, aminoácido limitante en maíz, arroz y trigo.

El centeno tiene buen tenor de vitaminas B (B1, B2, B6, niacina, ácido fólico) y E (tocoferol), y está muy bien dotado de hierro y magnesio (con 100g cubrimos un cuarto y un tercio de nuestras respectivas necesidades diarias). También posee buena dosis de fósforo, potasio, selenio, cinc y otros oligoelementos, todo ello con bajísimo aporte de sodio.

PROPIEDADES TERAPÉUTICAS

Su alto contenido de potasio lo hace útil a la función hepática, aunque también corazón y pulmones se benefician de su consumo habitual. A diferencia del trigo, sus moléculas de almidón están encerradas en una fina trama de celulosa. Esto ralentiza su digestión intestinal, con lo cual la liberación de glucosa se hace gradual y progresiva, evitando picos bruscos y siendo bien tolerado por diabéticos e hipoglucémicos.

El centeno es recomendado en problemas circulatorios (arteriosclerosis, sangre viscosa, hipertensión, angina de pecho) y como alimento tónico, reconstituyente, laxante, hipoglucemiante, hipocolesterolemiante y protector del cáncer. Por su alto aporte de fibra, el centeno es un buen laxante y está especialmente recomendado para combatir el estreñimiento ya que favorece el tránsito intestinal. Los panificados de centeno retrasan el tiempo de vaciado del estómago, lo cual disminuye la sensación de hambre entre horas. Además su consumo también está indicado para diabéticos ya que reduce la absorción de azúcares simples, y para personas con niveles altos de colesterol en sangre ya que la fibra arrastra parte del colesterol y lo elimina por las heces. El centeno también tiene antienzimas proteicas IT e IC, antitumorales; esto lo hace recomendable sobre todo en afecciones del colon.

Su positivo efecto sobre el sistema circulatorio se debe a una suma de factores presentes en su composición: antioxidantes (tocoferol), oligoelementos (selenio, cinc), vitaminas y flavonoides (rutina). Esta combinación ejerce un efecto elastizante sobre las paredes arteriales y fluidificante sobre la sangre, disminuyendo la fragilidad capilar y la viscosidad sanguínea.

Fuente: alimentacion adecuada

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La uva: fruta sana y jugosa

Posted by: Anita Dinamita

septiembre 18th, 2010 >> .SABIAS QUE..., Frutas

Es casi imposible pensar en una hora del día en la que no apetezca comerse unos granos de uva, frescos o secos: al desayunar con los cereales, a media mañana como tentempié, en la comida como postre… Y los beneficios para la salud son enormes. Las uvas que se comen frescas o se utilizan en la cocina se llaman uvas de mesa y son diferentes a las que se utilizan para hacer vino o las que luego se transformarán en pasas de uva.

La uva aporta minerales tan importantes como el potasio y el magnesio. El primero beneficiará sobre todo a las personas que consuman diuréticos -y que por lo tanto eliminan grandes cantidades a través de la orina-, así como a aquéllas que por una razón u otra se vean afectadas por episodios de vómitos en los que se producen pérdidas importantes de este mineral. Sin embargo, quienes padezcan insuficiencia renal deberán consumir esta fruta con moderación, al igual que las personas que padezcan de cálculos renales, ya que se pueden ver afectadas por el ácido oxálico que contiene, sobre todo, la uva negra.

Recomendaciones, para cuando vayas a comerlas:

1. Sacar las uvas de la nevera y lavarlas bajo el chorro de agua fría justo antes de consumirlas; juego oréalas en el colador o sécalas sobre papel de cocina.

2. Si no vas a usar todo el racimo, corta con unas tijeras raciones pequeñas y así se mantendrá el resto de la uva más fresca.

3. Si no tienes una razón de peso para pelar las uvas, no lo hagas, puesto que en la piel se concentran los nutrientes más importantes.

4. Si en una receta tienes que utilizar uvas sin piel, escoge la variedad Lambrusca (son las uvas que se caracterizan por tener la piel dura que se separa fácilmente de la pulpa), ya que resulta más fácil de pelar que el resto.

Las uvas constituyen una interesante fuente de energía, compuesta por un 80% de agua, un 15-25% de azúcares, 0,4-0,8% de proteínas vegetales, vitaminas A, Q Bl, B2 y PP, y sales minerales.

Si se analiza el zumo de uva recién exprimida se obtienen los siguientes elementos: Un 80% de agua; entre 15 y 25% de azúcares (glucosa y fructosa); vitaminas A, C, Bl, B2 y PP; pequeñas dosis de proteínas vegetales (entre el 0,4 al 0,8 %), y sales minerales (potasio, calcio, magnesio, fosfato sódico, yodo, hierro).

Las uvas son ideales para los niños y ancianos, como aporte nutricional, y también para adultos que necesiten una buena fuente de energía.

Las uvas se utilizan en las dietas depurativas por la simplicidad de sus componentes y por sus propiedades laxantes pues son muy ricas en pectina, remineralizantes y alcalinizantes ya que contienen un 72% de sales minerales alcalinas. Las personas convalecientes se benefician en gran medida ya que, a menudo, no tienen apetito y son fáciles de tomar, aportan líquidos, energía, depuran y nutren. Muchas personas mastican el grano sólo lo suficiente para tragarse el jugo, escupiendo el resto, lo cual es un error.

Cada grano debe masticarse suficientemente y durante el tiempo necesario para que la piel quede bien triturada antes de ser deglutida. La piel contiene taninos, ácidos libres, materias minerales, fermentos y celulosa, muy útiles para el funcionamiento intestinal.

La uva y la salud

Numerosos estudios nos indican que las sustancias protectoras en las uvas causan relajación arterial y otros efectos metabólicos favorables. Y los flavonoides de las mismas, incluyendo la quercetina, la catequina y la antocianina, previenen enfermedades del corazón y el cáncer. Además, los antioxidantes de las uvas han demostrado reducir la susceptibilidad a la oxidación del colesterol transportado por lipoproteínas de baja densidad (LDL-C por sus siglas en inglés).

Se cree que las LDL oxidadas juegan un rol crítico en las primeras etapas del proceso arterioscierático. Otros estudios también señalan que las uvas de mesa protegen el corazón y los vasos sanguíneos contra el daño ocasionado por la oxidación de los tejidos, similar a los efectos ampliamente conocidos del vino tinto.

Tantas calorías como las patatas

Si están bien maduras, las uvas son bien toleradas por la mayor parte de las personas y ofrecen un elevado poder calórico que sobrepasa las 80 calorías por cada 100g. Es decir, casi tanto como el que proporcionan las patatas. También tenemos que destacar que la uva es rica en fibra alimenticia por lo que es suavemente laxante.

Hay que reseñar que los diabéticos no pueden tomar uvas ya que les aumentaría los niveles de glucosa en sangre.

A la hora de comprar las uvas:

Uvas blancas y negras: La composición de las uvas varía según se trate de uvas blancas o negras. La glucosa y las vitaminas son más abundantes en las uvas blancas. Las negras, en cambio, son ricas en potasio. Determinados pigmentos, llamados antocianos, son los responsables del color de las uvas negras. Éstos están ausentes en las uvas blancas.

Cómo elegirlas y conservarlas: Antes de comprarlas hay que agitar los racimos suavemente. Los granos deben permanecer en su sitio. Y si algunos caen significa que están demasiado maduros. Los racimos deben ser compactos y fuertes, y los frutos firmes al tacto, con la piel lisa y de color uniforme. Las variedades negras no deben presentar manchas verdosas. En el frigorífico se conservan bien dentro de una bolsa de papel o de plástico agujereado durante unas dos semanas.

Recordar su efecto diurético: Debido a su particular composición esta fruta posee un efecto diurético beneficioso en los casos de retención de líquidos y favorece la eliminación de ácido úrico. Es conveniente en las personas que tienen la presión alta.

Las uvas españolas: Las especies más conocidas en nuestro país son cuatro:

* La albina: verde, de hollejo tierno y delgado de color algo jaspeado.

* La herrial: negra, gorda, con racimos muy gruesos.

* La rojal: muy sabrosa de color grosella.

* La moscatel: verde dorado, muy jugoso y dulce.

Fuente: entre pucheros

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